Cómo está hecho esto.
Este sitio también es una decisión de arquitectura. Cada pieza, elegida por la misma regla que todo lo demás que construyo: lo más simple que resuelva el problema, y que envejezca bien.
Contenido estático por defecto, JavaScript solo donde hay interacción real. La página más pesada sigue cargando en menos de un segundo.
Islas mínimas: navegación y efectos. Todo lo demás es HTML.
Tokens propios sobre utilidades: una escala de tinta cálida, un fondo y un solo acento. Una sola fuente de verdad para todo el sistema.
Neutros cálidos casi grises y un solo acento, camel, a cuatro grados de matiz de ellos. Un acento que salta sería otro registro: aquí el énfasis se hace con valor, tamaño y espacio.
Tres familias, tres roles, ninguna de adorno: la sans en titulares e interfaz, la serif en prosa larga, la mono en metadatos. Las dos que se cargaban sin tener rol asignado se borraron. Self-hosted: cero peticiones a terceros.
Instalación y build en segundos. El tooling también es producto.
El titular desciende con el scroll y la luz respira. Nada de esto decide la lectura: si el JS no llega, la página se ve entera. Se apaga con prefers-reduced-motion.
HTML plano en un CDN. Sin servidores que mantener para servir texto.
Sin analytics invasivos, sin cookies de terceros, sin banners.